En el Nombre de Al-lah
(Dios), el Más Clemente y Misericordioso
EL EVANGELIO Y EL CORÁN
folleto núm. 04
Islámico Serie de Información
distribuya por: Ediciones RIBAT (Chicago) parte Bism Rabbik Foundation
Tanto la Cristiana la Islámica, sostienen que son religiones reveladas.
Jesús (la paz sea con él) declaró que los mensajes que él impartía no eran suyos que provenían de Dios (El Más Alto).
"Porque yo no he hablado por mi propia cuenta: el Padre que me envió El me dio mandamiento de lo que he decir y de lo que he de hablar." (San Juan 12:49)
"...un hombre que te ha hablado la verdad, la cual ha oído de Dios." (San Juan 8:40)
Del mismo modo, el Corán sostiene que las revelaciones hechas por Muhammad (la paz sea con él) eran mensajes recibidos de Dios (El Más Alto).
"Este libro es una revelación del Soberano de los Mundos. El espíritu fiel lo ha trido del cielo y lo ha depositado en tu Corazón a fin de que fueses apóstol." (El Corán 26:192-194)
Desde este punto de vista, la verdad de ambas religiones depende: primero de la precisión con que se hayan recordado las inspiradas palabras de sus Profetas y segundo, de la textual pureza de sus escrituras. Si el mensaje que les fue revelado por Dios (El Más Alto) no nos fue transmitido exactamente como fue enviado, sino que fue malversado y alterado, entonces se puede considerar a esa religión como alejada de la verdad. En este artículo veremos si las palabras y revelaciones de Jesús y Muhammad (la paz sea con ellos) han sido fielmente recordadas en los Evangelios y en El Corán e inclusive, si las escrituras han sufrido alteraciones de cualquier clase.
COMPOSICIÓN Y CARACTERÍSTICAS DE LOS EVANGELIOS
Encontramos en la Biblia cuatro Evangelios:
- El Evangelio según San Mateo
- El Evangelio según San Marcos
- El Evangelio según San Lucas
- El Evangelio según San Juan
En estos Evangelio nos encontramos con muchos relatos inspirados, dichos por Jesús (la paz sea con él) y que se inscribieron entre los 40 y 80 años después de su elevación basándose en algunos documentos que luego se extraviaron.
Estudiosos de la Biblia han identificado algunos de esos documentos, como ser:
-"Q" (la fuente de German Quelle), un documento escrito en arameo, que llegó a manos de los Santos que escribieron los Evangelios en idioma griego.
-Urmarcus (Marcos primitivo), un borrador que Marcos había escrito basándose en los discursos que Pedro hacía sobre Jesús (la paz sea con él).
-"L", una colección de informes sobre Jesús (la paz sea con él) que sólo tenía Lucas.
Si comparamos los cuatro Evangelios notaremos que sus autores interpretaron y transcribieron estos documentos en forma algo liberal e inclusive, ni siquiera dudaron en cambiar algunos de sus contenidos para acomodarlos a su voluntad.
El primer Evangelios que ea escribió fue el de Marcos. Se escribió en Roma unos 40 años después de le tan conocida crucifixión de Jesús (la paz sea con él). Se sabe que este Evangelio, tal como lo conocemos hoy en día, es una versión más extensa de "Urmarcus" acerca del cual Papías -uno de los primeros escribas cristianos- dijo lo siguiente: "El anciano Juan solía decir que Marcos -quien se había convertido en intérprete de Pedro- escribió exactamente todo lo que recordaba. Sin embargo, no fue en el mismo orden que narra en el Evangelio los profundos relatos de Cristo, ya que Marcos no escuchó ni acompaño a Cristo. Pero como dije anteriormente, Marcos no se remitió simplemente a transcribir las enseñanzas de Pedro, quien solía ajustarlas para converger con las necesidades de sus oyentes, ni tampoco se abocó a narrar cronológicamente los discursos del Señor."
No se puede decir si Unmarcus fue extendido y/o corregido por Marcos o cualquier otra persona para redactarlo en la forma que hoy lo leemos en el Evangelio de San Marcos.
El Dr. C. J. Cadoux que fue profesor de "Historia de la Iglesia" en Oxford, recapituló las conclusiones de eminentes humanistas estudiosos de la Biblia relacionadas con la naturaleza y composición de este Evangelio. "Se escribió después del martirio de Pedro (65 E.C.) y en momentos en que Marcos, que no había sido discípulo de Jesús, aparantemente no encontró a ninguno de ellos con quien comparar sus narraciones. Entonces en las circunstancias en que esta composición fue escrita, se explica que exista en ella cierto indicio de precisión y otros de ignorancia e inexactitud."
El Evangelio de San Mateo se escribió en griego en la ciudad de Antioquía, alrededor del año 90 E.C. (de la era cristiana). El autor empleó para ello, al menos dos de los documentos perdidos: el "Q " y el "Urmarcus." Humanistas laicos se refieren a este Evangelio como el trabajo realizado por Mateo, el apóstol de Jesús (la paz sea con él).
Si Mateo escribió algo, debe haber sido sólo el documento "Q."
Con respecto a las libertades que el desconocido autor de este Evangelio se tomó con respecto al material original, el Dr. C. J. Cadoux escribe: "Pero, un detenido examen del tratamiento que él le daba a los testimonios que recibió en préstamo de Marcos, demuestra que Mateo se permitió la libertad de editar y ornamentar ese material con el interés de lo que él consideró como la legitima honra del Gran Maestro. A menudo las mismas tendencias son visibles en otra parte, ya sea en el momento en el que está produciendo el documento "Q " o cuando suministra material propio. Por consiguiente, cualquier escrito privativo de Mateo, puede ser aceptado como un hecho histórico sólo con gran precaución."
El tercer Evangelio es el de San Lucas. Se escribió en algún lugar de Grecia alrededor del año 80 E.C., a beneficio de "el más excelente Theophilus," probablemente un alto oficial del Imperio Romano.
A los Evangelios de Marcos, Mateo y Lucas se los llama los "Evangelios Sinópticos" porque obran sobre las bases de los mismos documentos extraviados t tiene mucho en común.
El Evangelio de San Juan es muy diferente a estos. Sólo en este Evangelio se afirma la divinidad y la preexistencia de Jesús (la paz sea con él), aunque nunca como un reclamo exigido por el mismo Jesús (la paz sea con él). Al comienzo del Evangelio el autor denuncia que el divino "Logos" (verbo), la "Palabra de Justicia de Dios," el creador del mundo; se ha encarnado en Jesús (la paz sea con él).
El Evangelio de San Juan se escribió en o cerca de la ciudad de Efeso entre los años 100 y 115 E.C.
Su desconocido escritor que teniá tendencias antisemíticas, representó a los judíos como los enemigos de Jesús (la paz sea con él). Humanistas laicos se refieren a este Evangelio como el trabajo perteneciente a Juan, el hijo de Zebedeo, quien de acuerdo con R. H. Charles, Alfred Loisy, Robert Eisler y otros humanistas, fue decapitado por Agripa I en el año 44 E.C., o sea mucho tiempo antes de que se escribiera el cuarto Evangelio.
Los actuales humanistas estudiosos de la Biblia no dudan sólo de la autenticidad del criterio del escritor este Evangelio, sino también de la autenticidad del criterio del escritor este Evangelio, sino también de las palabras que se considera que dijo Jesús (la paz sea con él).
LO IMPRECISO DE LOS EVANGELIOS
Los Evangelios se escribieron después de que los primeros Cristianos se dividieron en diversas fracciones. En realidad, se editaron para propagar las enseñanzas sociales de las diversas tendencias y sus autores, no dudaron en corromper el material tradicional relacionado con las enseñanzas y vida de Jesús (la paz sea con él), con el propósito de acomodarlo al criterio de sus tendencias.
Los cuatro Evangelios que encontramos en la Biblia, no fueron los únicos que se escribieron en el primer siglo de la Era Cristiana. Hubo muchos otros, incluyendo uno llamado "Los Evangelios según los Hebreos," un trabajo escrito en arameo que era utilizado por los Nazarenos (tal como se los llamaba a primeros discípulos de Jesús), quienes negaron la divinidad de Jesús (la paz sea con él) y se referían a él sólo como un gran profeta.
Hacia fines del siglo II se incluyeron en el canon de los Evangelios a: San Marcos, San Mateo, San Lucas y San Juan, declarando a los otros como heréticos o apócrifos para la Iglesia.
LA AUTENTICIDAD DEL CORÁN
Por otra parte, esas dudas no existen con respecto al Corán. Este contiene ni más ni menos que las revelaciones que recibió de Dios (El Más Alto) el Profeta Muhammad (la paz sea con él). Estas revelaciones le llegaron fragmentadas y de cuando en cuando. Tan pronto como recibía una de ellas, Muhammad (la paz sea con él) se la comunicaba a sus discípulos y les pedía no sólo que la escribieran sino que la memorizaran. En cada ocasión, él mismo indicaba en torma precisa el lugar a que pertenecía esa revelación. De este modo, la totalidad del Corán fue perpetuada en forma escrita y también memorizado durante la vida del Profeta.
Después de la muerte del Profeta, el primer Califa, Abu Bakr le encomendó a Zaid ibn Thabit la tarea de preparar una copia auténtica en forma de libro, de la totalidad del texto.
Los compañeros del Santo Profeta, escribieron esas revelaciones que el Profeta recibía en pedazos de madera. También Zaid ibn Thabit, juntó todas las piezas y luego de compararlas con lo que los discípulos habían memorizado, compiló una copia llamada "Mus Haf" (hojas encuadernadas) y no existe duda alguna de la autenticidad y exactitud del mismo.
Posteriormente y bajo las órdenes del tercer Califa Uthman, se prepararon siete copias del Mus Haf, se enviaron a diferentes lugares del vasto mundo islámico, pero confirmando previamente su autenticidad con aquellos que lo habían memorizado del original (Hafif). Aún hoy se conserva una de las siete copias en la ciudad de Tashkent.
El gobierno zarista de Rusia publicó una reproducción exacta del mismo y podemos ver que hay una completa adecuación entre esta copia y los textos que hoy circulan en el mundo.
Lo mismo se puede decir de los Coranes existentes, completos o fragmentados que datan del siglo I de la era Musulmana.
La Práctica de memorizar el Corán en su totalidad, se ha mantenido constante desde la época del Profeta hasta nuestros días y actualmente se podría contar el número de Haffaz por cientos de miles en el mundo.
El resultado de esto, es que ningún humanista oriental u occidental, musulmán o no, puede dudar de la pureza y veracidad del texto del Sagrado Corán.
Inclusive un crítico sumamente hostil como Sir Willian Muir escribió sobre el Corán: "Probablemente no exista en el mundo ningún otro libro que haya conservado la pureza del texto durante doce siglos." (Tomado del autor del libro "El Islam y el Cristianismo").
(traducción por Yahya López, del folleto de la Institute of Islamic Information and Education-III&E)
1415 D.H./1995 E.C.